En los últimos años, las camas Montessori se volvieron cada vez más elegidas por familias que buscan acompañar el desarrollo y la autonomía de sus hijos desde temprana edad.
Pero… ¿qué tienen de especial? ¿Son para todos los chicos? ¿Cómo elegir bien?

En esta nota te contamos de forma clara y práctica qué son las camas Montessori y cómo podés aplicar este enfoque en tu casa, incluso con pequeños cambios.

¿Qué es una cama Montessori?

La pedagogía Montessori propone crear entornos preparados para que los niños desarrollen su independencia.
Aplicado al dormitorio, esto se traduce en:

  • Camas bajas o al ras del piso

  • Acceso libre para que el niño pueda subir y bajar solo

  • Espacios pensados desde su altura

  • Menos restricciones, más autonomía

La idea central es que el cuarto deje de ser un espacio donde todo depende del adulto y pase a ser un lugar donde el niño pueda explorar con seguridad.

Beneficios reales de una cama Montessori

Más allá de la tendencia, muchas familias eligen este tipo de camas por beneficios concretos en la vida cotidiana:

🧒 Favorecen la autonomía
El niño puede acostarse y levantarse solo, fortaleciendo su confianza.

😴 Mejoran la relación con el descanso
Al no sentirse “encerrados” como en una cuna tradicional, muchos chicos transitan mejor la hora de dormir.

🧠 Estimulan el movimiento y la exploración
El dormitorio se transforma en un espacio activo y no solo en un lugar para dormir.

🏡 Se integran mejor a la dinámica familiar
Son especialmente útiles en habitaciones pequeñas o compartidas.

¿A partir de qué edad se puede usar una cama Montessori?

No hay una única regla, pero suelen recomendarse cuando:

  • El niño empieza a caminar con más seguridad

  • Intenta bajar solo de la cuna

  • La familia siente que es momento de acompañar más su independencia

Muchas familias hacen el cambio alrededor de los 18–24 meses, pero cada caso es distinto.

Cómo crear un dormitorio Montessori (aunque no cambies todos los muebles)

No hace falta transformar todo el cuarto para aplicar el enfoque Montessori. Podés empezar con pequeños cambios:

  • Colocar libros al alcance del niño

  • Usar canastos bajos para juguetes

  • Mantener pocas cosas pero bien organizadas

  • Evitar muebles demasiado altos o inaccesibles

  • Crear rutinas claras alrededor del descanso

💡 Tip: menos cantidad de juguetes visibles suele generar más concentración y un juego de mejor calidad.

Elegir una cama Montessori: qué tener en cuenta

Si estás pensando en sumar una cama Montessori al cuarto, algunos puntos importantes son:

  • Que sea estable y segura

  • Que esté fabricada con materiales resistentes

  • Que acompañe varias etapas si es posible

  • Que se adapte al espacio disponible

Lo ideal es pensarla como una inversión a largo plazo y no solo como un cambio momentáneo.

Cada familia encuentra su propio camino en la crianza. La clave está en crear espacios que acompañen el desarrollo real de cada niño y que también resulten funcionales para los adultos.

En Mamá Castora creemos que los dormitorios infantiles no solo deben verse lindos, sino también acompañar la autonomía, la calma y la vida cotidiana 🤍